"La madurez del hombre es haber vuelto
a encontrar la seriedad con la que jugaba
cuando era niño".

Friedich Wilhelm Nietzsche

"Los cuentos se escriben para que
los niños se duerman pero también
para que los adultos se despierten".

Hans Christian Andersen

irreversible

De un tiempo a esta parte, el infinito se ha encogido peligrosamente.
Sé que tengo un mañana que es mío.
Pero es mío si es tuyo.
Avanzo a tientas hacia el mañana.
Estiro las manos como un ciego.

Y entonces sonríes…y el infinito se agranda…
Y mañana es mañana…

Entonces sé que tengo un mañana que no es mío,
es de tu sonrisa…

Cada día espero que tu sonrisa se apodere de mi alma
y entonces todo
sea ya irreversible…

Soñador

Soy un militante de esta nueva vida contemporanea
en la que intento forjar una nueva realidad con la
ruina de mi mundo fallido.
Para ello hace falta mucho más que ser arquitecto
o constructor. Hace falta ser un soñador.

Nuevo oficio

Mi vida transcurre en una vertiginosa descendencia.
Desasosegada e irremediable como mi nuevo oficio:
Piloto las gotas de agua que resbalan cada mañana
por tu cuerpo.

Aguardándote en mi vida

Me sorprende comprobar que cuántos más días pasan, más y mejor te recuerdo.
Desde aquel día en que te conocí me sorprendo buscando cuadernillos negros y sentado en la terraza de una cafetería, te pienso: Primero sitúo sutilmente mi mano y rozó levemente tus nudillos. Siento la piel de tu mano apenas perceptible y callo.

Desde aquel día en que te conocí te aguardo en mi vida.
Siempre pienso en escribir poemas por si apareces.

Estás llena de todas las sombras que me acechan en la noche. Estás ahí, tumbada en tu nube, con tus cabellos tendidos y tus ojos desconcertados mirándome. Y yo, elevo mis ojos hacia ti,…suspiro y huyo.

Desde aquella noche en que te conocí no he vuelto a tener, ni por asomo, un cierto aire a ningún actor de cine.
Te pienso. A menudo te pienso: Tus ojos que se caen de desconcierto y otras se alzan penetrantes y tibios, tienen tanta importancia que me asombro. Tienes los ojos tristes cuando piensas, cuando sin querer los alzas y te vas. Y otras, tus ojos brillan, pícaros y juveniles, como cuando dices, como quien no quiere la cosa: ¿Sigues creyendo en el amor?

Dime. ¿Me sentiste trepar hasta tu forma por todos los silencios y todas las palabras no dichas?, ¿me sentiste dibujar tu cuerpo pendular que duda en recibirse o entregarse?

Tu cuerpo es aún tan joven que enseña a pesar tuyo. Tus labios puestos en el entusiasmo y tu mirada….ay!,…tu mirada tan necesitada de futuro.
Desde aquella noche en que te conocí intento olvidarte inútilmente. Nunca lo he sentido así, tan de lleno, tan de golpe. Por eso me refugié en mí. No quería volver a verte. Miento. Tenía miedo de verte, de hallarte.

Desde aquella noche en que te conocí me pregunto quién eres. Me pregunto si eres la mujer que llevo esperando toda mi vida…Sólo sé, que aunque estoy lejos ya de la adolescencia, a veces me vuelves a ella.

Eres algo que me llega desde dentro y me crece inmensamente próximo cuanto te pienso a mi lado. Es como una marea rompiéndose en tus ojos y besando tu boca, tus senos, tu vientre. Eres algo que me ha arañado dentro.

Desde aquella noche en que te conocí soy un viajero que alarga su viaje sin regreso: Sin ti, sin nadie… Aguardándote en mi vida.

Sumar o restar. Esa es la cuestión

Tus flaquezas + tu generosidad = Ella es más fuerte
Si la suma de tus flaquezas más tu generosidad, la
hacen más fuerte, entonces no te ama.

Tus flaquezas + tu generosidad = Ella es más generosa.
Si la suma de tus flaquezas más tu generosidad, la
hacen más generosa, entonces te ama.

En sus manos

Algunas veces una mujer encuentra un corazón hecho pedazos y decide
convertirlo en un hombre sano. A veces lo logra.
Otras veces una mujer encuentra un hombre sano y decide convertirlo
en un corazón hecho pedazos. Siempre lo logra.

Y punto

Los besos más intensos son los que no se dan, dijo él.
Entonces ella le besó.
Y sanó su literatura.

Como una rebelde gota de lluvia














...Justo después de la tormenta. Cuando la tarde sostiene ya las nubes con serenidad premeditada. En ese preciso instante en que la vida parece como recién lavada y huele a limpio. En ese delimitado momento surgen las causalidades afortunadas.
Empapados los pesares, es necesario dejarlos al aire libre. Sacudir los cabellos, esbozar una sonrisa y mirarte a los ojos sin miedo.
Así apareces tú.
Así te muestras tú.
Como esa gota rebelde de una lluvia anterior que aún permanece escondida en una cornisa, en la rama de un árbol o tal vez suspendida de un hilo imaginario.
Y es en ese preciso instante cuando la causalidad afortunada y el leve roce de la vida apenas acarician tu recóndito escondite y te hace caer justo encima de mis cabellos o en mi rostro o quizá te cueles asombrada y resbales por mi pecho hasta estallar en mi corazón.
Justo después de esa pequeña tormenta inesperada, me estremezco.
Y es entonces cuando, aún sin conocerte, te reconozco.


AMOR. ROMA

La vida es más compleja de lo que parece. Cuando se presenta así,
como de improviso, casi sin avisar y se torna sencilla, agradable,
optimista, es como si de pronto se descubriera la via appia.
Uno siente que ha hecho un gran descubrimiento: La inmediatez
del entusiasmo estaba ahí. La amorosa costumbre perdida ha vuelto.
Sin embargo, todo es mucho más complejo. Como Roma.
He vivido Roma con dos mujeres distintas. O no tanto.
A ambas las unían los restos arqueológicos. Pero no los de Roma.
Lo bueno o lo malo de los viajes es que, de una manera u otra,
al final las parejas se encuentran solas. En algún momento se enfrentan
el uno al otro, se miran al alma aunque no quieran. Las soledades
del uno y del otro se detienen y se observan.
Esa prueba de fuego pocas veces se supera.
No existe amorosa costumbre ni esquina conocida. No existe una calle
recordada ni un instante al que aferrarse, ni un recuerdo al que recurrir
para eludir la observación.
Y entonces, las soledades no resisten.
Si resistieran sería amor.
Un viaje siempre es el principio o el final de algo.

Café de la Place

Parar el mundo

...He de parar el mundo. Salirme de él.
Llenarme de literatura, de cine,...de palabras, ...
Parar el mundo para luego moverlo mejor.
Y entoncés sé que te premia.
El universo conspira a favor de los que lo mueven.
Y esos son los que saben pararlo.

Frases de servilleta

Siempre hay un peldaño inferior al inferior
y también uno superior al superior.
                   .....
Con el tiempo, las pérdidas siempre
se acaban convirtiendo en ganancias.
Salvo que te pierdas a tí mismo.
                   .....
Siempre hay que poner en la vida
más noches que días.
                   .....
¿Amar sólo se puede conjugar en pasado?
                   .....
Los "tsunami" de soledad son devastadores.
Arrasan con todo. Te dejan solo contigo.
Sólo así puedes volver a construir.
                   .....
Todo lo que podríamos ser tú y yo
si dejamos de empeñarnos en ser
quienes creemos que somos.
                  .....
Es muy difícil gozar con un te quiero propio.
                  .....

Enamorarse y amar

Enamorarse es amar sus semenjanzas.
Amar es enamorarse de sus diferencias.



La vida

Naces.
Sientes el calor de unos senos.
Miras ignorante las sonrisas.
Lloras. Sufres. Reclamas teta.
Levantas la vista al azul del cielo.
Miras el pájaro que vuela.
Aprendes cosas ignorando para qué.
Preguntas el por qué de algunas cosas.
Amas puerilmente sin saber ni cómo ni por qué.
Lloras libre de culpa.
Sufres el desconsuelo.
Trabajas o no.
Te ganas la vida o te la ganan.
Y amas. Te transformas y amas.
Amas sin fecha de caducidad.
Y caducas.
Y te vencen.
Lloras cargado de culpa.
Por voluntad y obligación adquirida.
Te asustas. Mucho. Te paralizas.
El orgullo se vuelve débil.
El corazón está en obras.
Resistes.
Revives.
Te hacen revivir.
Y aprendes.
Y usas lo aprendido.
Y pareces un poco sabio.
Y amas más y mejor.
Y aprendes que la vida es eso.
Que hay vida antes de la muerte.
Primero un beso
después el desamparo.
Y la vida es eso.
Siempre, siempre un sueño.
Y entonces, te mueres.

La felicidad

Primero es ser niño.
Luego un concepto.
Después un sueño.
Más tarde un beso.


Al tiempo es un anhelo.
A veces, un instante.
Otras, una promesa.


Y al final, es haber sido bueno.
Es tan sólo recuerdos.
Es tan sólo ser niño de nuevo.

Lo importante

Ser honesto, ser generoso.
Tener valor, tener futuro.
Querer vivir, querer amar.
Saber perder, saber perdonarse.

Definición de amor

Es lo que permanece
después de reir, de bailar,
de llorar, de sufrir,
de sentir, de palpar,
después de decepcionarse,
de admitirse,
de tolerarse.
Es la verdad de seguir juntos.

Amor eterno con fecha de caducidad

Amo una y otra vez.
Amo. Siempre amo.
Corro como un loco.
Me estrello siempre.
Pero amo.
Una y otra vez.
Tambaleante como un herido.
Me derrotan. Siempre.
Y amo.
Amo una y otra vez.
Deambulando como un ciego.
Me caigo. Me hundo. Siempre.
Y ya no amo.
Ni una ni otra vez.
Y entonces me encuentran.
Y me hacen amar.
Corro como un loco.
A veces,  tambaleante y herido.
Otras, deambulante y ciego.
Y amo. Siempre amo.
Y ellas lo consideran mi obligación.
Y entonces ya no amo.
Ni una ni otra vez.
Nunca.

Olvidarte no puedo

Y te niego.
Inutilmente. Sin fuerzas.
Tengo miedo a perderte.
Y te pierdo.
Provoco perderte para no temer.
Y me desespero en tu pérdida.
Y perdida ya
sigues descalza por mis sueños.
Y perdida ya
sonríes en las volutas del humo.
Y fumo.
Fumo desesperadamente.
Me abraso por dentro
hasta perder la respiración.
Y la pierdo. Y te pierdo
porque mi respiración eras tú.

Stand by

A veces es tiempo de hacer un solitario
con las cartas marcadas de la vida.



Amor para vivir

¿Por qué te niegas a acudir, amor?
¿Por qué me envias consuelos y recompensas?
Amor, esta tarde podrías hacer dichoso a un hombre
que espera oir tu misteriosa música
para saber que vive.




Tanta soledad

Mi soledad era tanta que ni siquiera tenía el bar de abajo.
Era tanta que tuve que andar por bares desconocidos.

Desolación

El otro día me sentí tan desolado
que tuve que pedir prestadas
las esperanzas de un amigo.

Nombre de mujer

Mis destierros tienen nombre de mujer.
Mis anhelos tienen nombre de mujer.
Mis sueños tienen nombre de mujer.
Mis esperanzas no tienen nombre. 



Desarmado

El ayer es tu infierno.
Es cada instante en el que, sin saberlo, te has perdido,
y también cada instante en el que te has salvado.
Cuando el joven que fuiste está ya lejos,
el amor es venganza del pasado.
Vienes de una guerra donde fuiste vencido,
de amores y anhelos abandonados
en la misión que llevas en tí mismo.
Te buscarán de noche los sueños
y estrecharan tu cerco.
Volverás, por una mujer, a perder el corazón.
El amor es todos los sueños 
que la vida se ha ido apropiando.
Defiéndelo con valor,
por última vez,
desarmado.






Frases de servilleta

Quererte es mi misión más arriesgada.
                   ...
Sólo la luna sabe lo doliente que está la noche sin tí.
                  ...
Si esta es mi nochebuena, cómo será la mala...

Suerte

Suerte tenga quien ame este silencio de palabra escrita 
y a una amiga con ojos de color sorpresa para envejecer juntos.


Ignorancia añorada

Algunas veces recuerdo el tiempo en que aún desconocía
que el amor no tendría piedad conmigo.

Frases de servilleta

Ya sólo iré allí donde me esperan.
                   ...
La decepción y la desilusión no son más que daños colaterales
por creer en las personas y no en algún diós.
                   ...
Lo más difícil de vivir es dirigir tu propia vida.

Equipaje

Nunca he vivido más ligero de equipaje.
Sólo llevo conmigo varias cicatrices en la piel,
un corazón renqueante de amar,
algunas certezas
y restos de esperanzas pasadas.
Y sin embargo, apenas puedo ya embarcarme.
Es demasiado alto el precio a pagar por exceso de equipaje.



Por tí

En lo más profundo del invierno he descubierto 
que tengo dentro de mí un verano invencible.


Sucede que no estás

Sucede que no estás y que es de noche,
que es invierno en mi casa y la lluvia cae sobre el jardín
que hasta hace poco fue tuyo y del verano. 

Soledad

No sé nada. Tan sólo flotar.
Sorprenderme. Gravitar.
Dejarme llevar por mi soledad.
Cómo nombrarte soledad
sino es por mi propio nombre.
Mi nombre y tú.
Solos en el instante último.
Soledad del alma,
compañera mía y de mi muerte


Frases de servilleta

El sueño es una larga despedida de tí. Por eso duermo poco.
                                          ...
Me echaras de menos porque se está muy agusto sintiéndose amada.
                                          ...
Para amar es necesario esforzarse. El altruismo desempeña un papel
decisivo en la duración del amor.
                                         ...
Nunca seremos lo suficientemente tolerantes.
                                        ...
Un hombre que ama desea siempre para ella el primer orgasmo.
                                        ...
Seremos mucho más que dos o no seremos nada.

Razón desconocida

Corro a toda prisa por la cubierta buscando un chaleco salvavidas
sin darme cuenta de que en realidad el barco no se hunde, sino que
soy yo quien por alguna razón desconocida deseo arrojarme al mar.

A veces

A veces, bajo la lluvia, me creo capaz de llorar, pero no dejo rodar ni un lágrima.
Sé que no tengo derecho a componer una figura encantadoramente triste. De hecho,
ya no me permito ser encantador. Y sin embargo, guardo una reserva de encanto
por si alguna vez me hace falta.

Estaré

...Estaré repartido entre todos ellos,
esos que tú miras y enseguida te siguen.

Pasión


Ella y él arrastrados por el pasado
Ella y él sin nada de por medio
Ella y él abandonados en una inusitada isla
Ella y él reinventan la vida con toda su presencia

Ella y él capturados por sus besos
Ella y él se olvidan de la existencia,
Ella y él son más ellos en el otro
y ocupan sus butacas, juntos, en el cine de la vida

Forma de vivir



Lo que yo quiero es enredarme entre tus pies.
Lo que yo quiero es perderme en tu boca y ponerte del derecho y del revés.
Lo que yo quiero es la sintaxis de tu inteligencia.
Lo que yo quiero es la literatura de tu alma.
Lo que yo quiero es sentirte así.
Si tú supieras lo que yo quiero…
Lo que yo quiero es darte un amor que no te duela.
Lo que yo quiero es que quieras morirte por mí.
Y si has de morirte que sea por mis besos.
Y morirte solo sea una forma de vivir.                    

Mi exilio


Tus ojos, tu clavícula, la redondez de tu hombro.
Tu sonrisa, tu nervio, tu emoción.
Tu lengua, tu paladar, la templaza de tus senos.
Tus dientes, tus nudillos, tus adentros.
El veneno de tus besos.

Tus pies, tus rodillas, la curvatura de tu espalda.
Tu risa, tu voz, el calambre de tus nalgas.
Tu sexo, tu alegría y tus ganas.
Tu petite mort, tu generosidad y loco corazón.
La lenta muerte entre tus brazos.

Tú eres mi exilio: el chocolate amargo de tu boca.

Protegerse


A veces me pregunto de qué nos protegemos.
Qué necio es creer que podemos protegernos de vivir.

Rememorar

Mis manos. Veo mis manos nostálgicas. 
Rememoran tu piel apenas percibible.

Pasión deshabitada


El vacío es el final.
El vacío es también el principio.
Y te espero.
Te espero
Con suspiros de esperanzas,
A veces perdidas, a veces halladas.
No creo que vengas, lo sé.
Sé que no vendrás.
Sé que ya no estás.
No deshojo margaritas blancas.
Las cuento como por contar
Hasta que suman infinito.
Y entonces suman siempre menos que tú
Mujer infinita.
Sé que el día de pronto se me hace noche.
Sé que sueñas con mi amor, pero no lo dices.
Sé que soy un idiota por esperarte.
Pues sé que no vendrás.
Nunca supe tanto en mi vida.
Sólo sé que me encuentro muy solo.
Y mis otoños nunca son primaveras.
Y que no estoy ahí.
Mis disculpas por sentir así.
Retrocedo con seguridad
Y solo avanzo a tientas.
Lentamente.
Y me quedo con amores residuales
Con consuelos y recompensas.
Avanzo como un ciego.
Adelanto una mano
Intento distinguir el camino.
Pero sigo a ciegas sin cómplices.
Sin tacto.
Avanzo como por un túnel.
Sin destino
Solo con mi pasión deshabitada.

Enamorarse



Y caminé por los deliciosos e inquietantes senderos del enamoramiento y su incertidumbre. Me reconozco como un hombre vulnerable, proclive a los trances del amor en todas sus variantes, y estoy convencido de que enamorarse es una de las cosas por las que vale la pena vivir: Ese impulso primero, esa ansiedad por un encuentro aunque sea breve, reconocerte las "mariposas en el estómago", esa insistencia en recordarla y sonreír mientras las gotas de lluvia florecen como flores en el cristal… Sí, esa incipiente primavera, ese guiño cómplice que te reconcilia con la vida,…ese asalto al futuro…
¿dónde está?, ¿dónde se quedó?.
¿A dónde van a parar los impulsos primeros?
Las gotas de lluvia son las mismas.
Pero yo no.

Sólo 24 segundos

Si fuera capaz de morirme un instante. Quizá bastaría un instante para ver todo desde fuera. Sí. Desde fuera. Como en esas fotografías en las que se ve la tierra desde la galaxia. Poder verlo todo desde la distancia. Contemplarse. Y además, durante esos segundos poder ver toda tu vida que pasa, fugaz, hasta el momento mismo en que has dejado de vivir.
Quizá me bastaría un instante para ver todo lo que he hecho mal, todo lo que debería haber hecho de otra manera. O para no haberlo hecho. No estaría mal someterse al juicio crítico de la irreparable pérdida de uno mismo. Tal vez sintiéndose ido uno sea capaz de cambiar. Puede que tras ese fugaz paso del tiempo en hueco, fuera posible remendar los defectos, cerrar las heridas y restarle toda la importancia a lo que pudo haber sido y no fue.

¿Por qué pienso que he de morirme un instante para verme? ¿Acaso no me conozco lo suficientemente bien como para saber quién soy? De hecho ya viví la muerte un instante… En realidad los he vivido más de una vez…

Tal vez sería mejor que me preguntara algo más útil. ¿Por qué diablos no se acaban ya estos malditos 24 segundos?... Solo se trataba de morirme 24 segundos…Ya me he visto. Ya sé quién soy. Me reservo mi opinión…Quiero volver… ¿Alguien puede ayudarme?

Amor joven


A veces no puedo evitar descubrir.
Y he descubierto que tú y yo tenemos una historia.
Una historia de amor.
No es una historia de amor normal. Es una hermosa locura.
No es una historia de piel. Y sin embargo, es una historia de amor.
Quizá una gran historia de amor.
Es una historia de juegos, de sutilezas, de miradas. De abrazos que no se dan pero se sienten. De palabras no dichas por nadie. De actitudes.
Es una historia de conocerse, de quererse, de evitarse. De decirse sí y luego no. De arrepentirse del no, y luego del sí.
Es una historia de complicidades, de secretos.
Es una historia nuestra con otros.
Es una historia de distancias. Tú al norte  y yo también.
Es una historia de apuestas cómplices.
Es una historia de hoy por ti y mañana por mí.
Es una historia de entrever y no ver. De dejar y eludir.
Es una historia de llorar, de sentir…de emocionar. De excitar. De soñar.
Es una historia de querer y no querer, de poder y no poder.
Es una historia de temores, de evitarse para no perderse.
Es una historia de amor. Lo reconozcamos o no.
Es una historia de amor aún sin final. Y puede no tenga final.
Es una historia de amor, sin duda. Porque al final de los días aunque sólo sea por un instante, su recuerdo ocupará en nuestro corazón el sitio menudo que sólo ocupan los perfumes queridos. Y quizá, alguien diga: Si hubieran sabido que el amor era eso…

Hablar de amor

Sigo hablando de amor aunque ya nadie me escucha, ni siquiera yo mismo.
El proceso que lleva a un hombre a cavar su propia fosa tiene siempre un rito inicial alegre y feliz, incluso suele ir asociado a una canción.

Mi problema es que me imagino que las mujeres son lo que me imagino que son y no veo lo que en realidad son.

Mientras yo lloro, ellas ya están haciendo llorar a otro.

Lo que sé me lo enseñaron ellas

Sí. Que más quisiera yo que entender a las mujeres.
Pero para comprender el comportamiento femenino hay que ser mujer. Y yo no lo soy.
Doy por hecho que a pesar de creerme muy listo -característica que compartimos casi todos los hombres- no tengo la menor idea del misterio femenino. Lo único que puedo saber me lo han enseñado ellas y no me lo han enseñado precisamente con placer -bueno, también,...- si no más bien con dolor, lágrimas, soledad y bastantes agravios y euros.
Así es. Querido hombre, en primer lugar, debes saber que eres de una especie distinta a las mujeres, luego debes ser consciente y asumir -eso no siempre se logra- que las mujeres no piensan como tú, las mujeres no se comportan como tú y sobre todo, no tienen las mismas necesidades y motivaciones que tú.
A ver, para que te quede claro sin necesidad de citar innumerables avances científicos relacionados con el funcionamiento cerebral del hombre y de la mujer que constatan cuán distintos somos, es como si fuéramos perros y gatos.
Un gato no puede esperar que un perro maulle. De hecho sabe que un perro ladra. Pues es lo mismo.
Un hombre no puede esperar que una mujer sea como él. Sencillamente, no lo es.

No sé vivir sin ellas

Soy un hombre y no puedo evitarlo.
Confieso que ese es mi primer gran problema: Pienso como un hombre, me comporto como un hombre y actúo como un hombre. 
Soy un hombre más. Un hombre sin importancia: un idealista, un romántico, un sentimental, un bruto, un sincero, un varón, un cavernícola en el siglo veintiuno...un semental. 
Y ese es mi segundo gran problema:  Soy un hombre perteneciente a la especie de los hombres, a los del cromosoma Y, a la especie de los que aseguran que se puede terminar perdiendo.
Y además, soy un hombre parido por una mujer, educado por una mujer, instruido por mujeres, moldeado y reformado por mujeres: He sido educado, moldeado y diseñado para buscar una mujer, para no vivir solo. 
Luego, soy él. El que no sabe vivir sin ellas.
Y ese es el gran problema. El problema absoluto. El gran misterio. El verdadero eslabón del hombre: Salimos de sus piernas para ir a sus brazos y luego nos pasamos la vida deseando volver a sus piernas.
Pues eso, soy un hombre. Sólo y simplemente un hombre. 
Y eso nos convierte en una especie inferior.